{"id":1335,"date":"2018-11-16T22:25:30","date_gmt":"2018-11-16T22:25:30","guid":{"rendered":"http:\/\/eleazar.info\/?page_id=1335"},"modified":"2019-01-12T05:44:41","modified_gmt":"2019-01-12T05:44:41","slug":"criticas","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/eleazar.es\/en\/criticas\/","title":{"rendered":"REVIEWS"},"content":{"rendered":"<div>\n<p><strong> ELEAZAR Y SU PO\u00c9TICA DE LA TRADICION<\/strong><br \/>\n<strong>Reflexiones sobre su arte pict\u00f3rico con motivo de la publicaci\u00f3n de su primera novela.<\/strong><br \/>\n<strong>Angel G\u00f3mez Moreno<\/strong> (Universidad Complutense de Madrid)<\/p>\n<p><em>&#8220;Acudi\u00f3 maese Nicol\u00e1s a rogarle lo mismo, y Sancho tambi\u00e9n; lo cual visto del cura, y entendiendo que a todos dar\u00eda gusto y \u00e9l le recibiera, dijo: \u2014Pues as\u00ed es, estenme todos atentos, que la novela comienza de esta manera:&#8221; [\u2026] (Don Quijote, 1605, cap. XXXII)<\/em><\/p>\n<p>A su modestia y austeridad achaco que Eleazar no haya hecho p\u00fablico un documento que recoja su particular po\u00e9tica. Que no haga expl\u00edcita su hoja de ruta, que no imparta doctrina a otros artistas o al p\u00fablico en general y que no teorice no significa que f\u00ede todo a la improvisaci\u00f3n. En su caso, cabe hablar precisamente de lo contrario: Eleazar reflexiona a cada instante y no deja un solo cabo suelto; adem\u00e1s, busca el firme en el terreno m\u00e1s compacto y seguro, que es aquel por el que otros han discurrido antes que \u00e9l a lo largo de los siglos. Eleazar podr\u00eda hacer suyo el principio esgrimido por Jaime Siles en un delicioso librito, Poes\u00eda y Filolog\u00eda, Salamanca: SEMIR, 2011. Que en un caso se trate de pintura y en el otro de poes\u00eda no importa demasiado (p. 31):<\/p>\n<p><em>&#8220;Y en esto la suya se parece a la situaci\u00f3n del poeta frente a la Tradici\u00f3n y la Historia Literarias: en ellas est\u00e1 \u2014como en el diccionario\u2014 todo lo que se puede escribir. Por eso, para no repetirlo, hay que conocerlo y s\u00f3lo dentro de ese conocer es posible innovar, pues s\u00f3lo dentro de \u2014o por relaci\u00f3n a\u2014 la Tradici\u00f3n la innovaci\u00f3n existe: fuera de ella es absolutamente imposible innovar.&#8221;<\/em><\/p>\n<p>De todos los ejemplos que se me ocurren, que no son pocos, destacar\u00e9 dos en particular. El primero es su actualizaci\u00f3n de la figura de la odalisca, \u00fanico motivo del orientalismo del siglo XIX (centrado en Oriente Pr\u00f3ximo y Oriente Medio) que logr\u00f3 superar el riguroso filtro de las Vanguardias, interesadas ahora por el arte del Extremo Oriente. Junto a ella queda Salom\u00e9, femme fatale por excelencia, que ya es figura recurrente en Lucas Cranach y llega plet\u00f3rica de fuerzas hasta Eleazar. El segundo, a menudo ligado a la citada bailarina oriental, es el reclining nude, que no se resume en un tema o asunto \u2014menos a\u00fan en la simple pose de la modelo de turno\u2014 sino que supone una especie de declaraci\u00f3n p\u00fablica de respeto por la tradici\u00f3n. Del mismo modo se expresa quien recurre a f\u00f3rmulas compositivas como la triangular o piramidal, que nos lleva hasta el grupo escult\u00f3rico griego de Laoconte y sus hijos.<\/p>\n<p>Un repaso a la estupenda p\u00e1gina electr\u00f3nica de Eleazar pone de manifiesto la coherencia de su obra. Si me expreso as\u00ed es porque nuestro artista no tiene bastante con articularla en series sino que precisa marcar cada cuadro por medio de un sistema de recurrencias formales y tem\u00e1ticas tan rico como complejo (la simplicidad, en su caso, s\u00f3lo es apariencia). Ah\u00ed, precisamente, radica la clave de su po\u00e9tica; \u00e9se es el hilo conductor que recorre la totalidad de su producci\u00f3n art\u00edstica y me lleva a decir que Eleazar es Eleazar desde sus inicios hasta hoy. No se trata de inmovilismo sino de conciencia creadora, y a muy temprana edad: es la precocidad impl\u00edcita en el viejo t\u00f3pico del puer \/ senex, que nos habla de un ni\u00f1o que, en raz\u00f3n de lo que dice o hace, aparenta ser un viejo sabio y prudente. El itinerario art\u00edstico de Eleazar ayuda a entender su reciente deriva literaria y hasta justifica que su opera prima tenga forma de relato extenso. Antes de ocuparme de ella, conviene repasar las fuentes de inspiraci\u00f3n de su pintura.<\/p>\n<p>En la obra de este original artista jiennense afincado en Barcelona, hay algo m\u00e1s que simples trazas del graffiti, el c\u00f3mic y el dibujo infantil. Tanto o m\u00e1s importa la huella del Goya m\u00e1s \u00e1cido: el de los grabados, los dibujos y la pintura de cromatismo m\u00e1s limitado, con imperio absoluto del blanco y el negro. Tambi\u00e9n percibimos la impronta de los continuadores del genial pintor de Fuendetodos en pleno siglo XIX, como Leonardo Alenza, Eugenio Lucas Vel\u00e1zquez o Eugenio Lucas Villaamil, todos ellos conocidos por su apego a la s\u00e1tira. Manifiesta, como enseguida veremos, es la huella de los cuadros de costumbres de ese mismo siglo, en que tanto pesa el texto como la imagen; cerca, muy cerca, quedan los escaques de las aleluyas, con sus series y unos versos que comportan un tipo de narratividad entrecortada que explica a cierto Federico Garc\u00eda Lorca y a toda Gloria Fuentes y que ayuda a entender a Eleazar. Si llegamos al siglo XX, queda claro que Solana o Picasso, en algunas de sus f\u00f3rmulas, despejan el camino que lleva hasta nuestro artista.<\/p>\n<p>En las ocasiones, cada vez m\u00e1s frecuentes, en que juega con la paleta, opta por el color plano del rom\u00e1nico o el cat\u00e1logo de colores del Arte Pop; no obstante, cuando quiere, saca partido de otras t\u00e9cnicas tradicionales, como el juego con escalas y gamas crom\u00e1ticas, la veladura o el manejo de vol\u00famenes, que traen lejanos aromas de las escuelas flamenca y veneciana, de Vel\u00e1zquez y nuestros grandes pintores \u00e1ureos, del retrato espa\u00f1ol del siglo XIX (pienso en un Vicente L\u00f3pez, a comienzos de la centuria, o en un Federico de Madrazo, ya en su epicentro), si es que no de un prerrafaelita como John E. Millais, atento siempre a las texturas, volumen y colorido de las telas.<\/p>\n<p>Resulta revelador que Eleazar ofrezca su obra convenientemente estructurada y en orden de revista para deleite de cualquier curioso. Nadie se confunda: no se trata de un cat\u00e1logo de cuadros a la venta; de hecho, la mayor parte de lo que se exhibe ya est\u00e1 vendido. Lo que el artista pretende es mostrarnos su evoluci\u00f3n a lo largo de los a\u00f1os; sin embargo, tal como se han dispuesto, se comprueba lo mucho que su obra tiene de continuidad. Puestos a buscar un com\u00fan denominador en sus opera omnia, lo hallo en su marcada capacidad narrativa (que no empece un lirismo igualmente marcado); por ello, aunque a veces no quepa otra posibilidad y el destino final de cada cuadro lo separe irremediablemente del resto de los miembros de su serie (por lo que cada uno de ellos est\u00e1 obligado a cumplir la funci\u00f3n para la que ha sido creado o, dicho de otro modo, ha de probar su eficacia art\u00edstica en solitario) Eleazar hace pintura por temas o por ciclos; en ellos se oscila desde la pura sarta hasta el orden trabado de la serie quijotesca que aqu\u00ed se expone, en que el antes y el despu\u00e9s lo marca el texto original de Cervantes (aunque en este caso concreto pesen tanto o m\u00e1s el Quijote ilustrado o el grabado costumbrista).<\/p>\n<p>La narratividad var\u00eda sobremanera, dependiendo del asunto abordado y de las fuentes de que se parte. En todos los casos, la imagen viene reforzada con un nombre, oficio, o condici\u00f3n que, a su vez, se acompa\u00f1a de un lema, fragmento o clave. De ah\u00ed pasamos a la escena interrelacionada y, en su \u00faltimo nivel, a la narraci\u00f3n dispuesta en serie. Si, con car\u00e1cter general, el costumbrismo se deja sentir en Eleazar, cada lienzo puede reclamar un modelo concreto; de ese modo, al ver La Mujer Barbuda de El Circo, a uno se le vienen a la memoria algunas im\u00e1genes de santa Liberata o santa Paula de \u00c1vila, con su hirsutismo extremo (y aprovecho para recordar que Eleazar ha dedicado una serie al santoral femenino y que, de nuevo, ha atendido al asunto en su novela); a su lado, nuestra memoria sit\u00faa los dos cuadros que a esta malformaci\u00f3n dedicaron Vel\u00e1zquez y Ribera. Hombres, figuras semihumanas y monstruos pueblan el imaginario de Eleazar, lo que remite a una larga n\u00f3mina entre Solino y Juan de Mandevilla y a una lista no menos extensa de tratados teratol\u00f3gicos.<\/p>\n<p>El monstruo humano volver\u00e1 a atraer al artista contempor\u00e1neo, del Naturalismo para ac\u00e1; sin embargo, es el circo, espacio natural del individuo deforme, el que cautiva a un largo n\u00famero de pintores entre el Impresionismo y las Vanguardias. Lo vemos en Henri de Toulouse-Lautrec con Au Cirque Fernando (1887-1888) y en Georges Seurat en Le Cirque (1891); luego, el mundo circense se convertir\u00e1 en tema predilecto para un largo n\u00famero de pintores vanguardistas, como August Macke, en Circo (1913) o Jean Dufy, en Le Cirque M\u00e9drano (1929). Por delante de todos ellos queda Picasso con los tres cuadros de 1905 que dedica al asunto: Familia Arlequ\u00edn, Familia de Arlequines con muchacho del mono y Familia de Saltimbanquis. Ni siquiera la literatura y el cine permanecieron ajenos, como vemos en El circo (1926), de Ram\u00f3n G\u00f3mez de la Serna, y The Circus (1928), de Charles Chaplin. Lo formidable es que el ser deforme a\u00fan tuviese cabida en este \u00faltimo medio, como en Freaks (1932) de Tom Browning, pel\u00edcula que en Espa\u00f1a recibi\u00f3 el t\u00edtulo de La parada de los monstruos.<\/p>\n<p>La narratividad que percibimos en la pintura de Eleazar es, en buena medida, el resultado de su di\u00e1logo con los cl\u00e1sicos de todos los tiempos; no obstante, en casos tales, hablar de di\u00e1logo, pulso o lucha no deja de ser una met\u00e1fora con la que se pretende describir un proceso creativo tan tortuoso como el que culmina en una obra de arte, en que la observancia de la tradici\u00f3n frena el l\u00f3gico deseo que todo artista tiene de ser original. El di\u00e1logo, en una modalidad que rara vez trasciende la oralidad pura, s\u00f3lo media propiamente entre el artista y el comitente, en el caso de la obra por encargo. A partir de ah\u00ed, ya se trate del p\u00fablico en conjunto o de la cr\u00edtica, el t\u00e9rmino se emplea en sentido traslaticio.<\/p>\n<p>\u00c9sta es la conclusi\u00f3n a la que llega, inexorablemente, el lector de La Promesa (el Gordo, la Prima y el \u201cFlash Crash\u201d). Antes, habr\u00e1 tenido que armarse de valor, pues m\u00e1s de cuatrocientas p\u00e1ginas de un autor novel pueden despertar recelos o provocar el rechazo no ya del lector circunstancial, primerizo o espor\u00e1dico, sino del consumidor habitual de ficci\u00f3n narrativa. Es el resultado de haber visto c\u00f3mo se frustraban sus expectativas (una y otra vez) por parte de una cr\u00edtica que no ejerce su funci\u00f3n como debe y una publicidad que hace pasar por buenas obras que, por poco riguroso que se sea, merecen otra consideraci\u00f3n. A decir verdad, el calificativo que mejor les encaja es insignificantes e incluso nocivas. Claro est\u00e1 que la novela de Eleazar viene de entrada con dos avales: uno, el que menos importa, es el de quien firma el presente introito; otro, el que cuenta de verdad, es la propia personalidad de su autor, un artista de enorme val\u00eda, como habr\u00e1 comprobado quien me haya seguido hasta este punto.<\/p>\n<p>El m\u00e9rito de esta novela est\u00e1 exactamente donde cabe esperarlo. En primer lugar, se percibe en un argumento que, a pesar de su aparente oportunismo, persigue el mismo prop\u00f3sito moral o admonitorio que percibimos en la obra pl\u00e1stica de Eleazar. Es esa mordacidad atemperada que le lleva a se\u00f1alar los vicios de la sociedad espa\u00f1ola sin hacer sangre en ning\u00fan caso y bajo ning\u00fan concepto. Eleazar no precisa arrimarse al modelo del Valle-Incl\u00e1n en Divinas palabras (1919), con una familia a la gre\u00f1a por la m\u00e1s absurda y degradante de las herencias: la tutela de un enano deforme que, paseado en una especie de carret\u00f3n o plataforma con ruedas, mueve a pena y consigue m\u00e1s limosnas que nadie. Nuestro artista, que nada tiene de c\u00e1ustico, se siente m\u00e1s a gusto con un enfoque entre piadoso y paternalista y con un toque amable que recuerda mucho a los guiones cinematogr\u00e1ficos de Rafael Azcona y Marco Ferreri. Es tambi\u00e9n \u2014en ning\u00fan momento perdamos el dato de vista\u2014 el mismo modo de respirar de Cervantes.<\/p>\n<p>En segunda instancia, hay que poner \u00e9nfasis en la propia narraci\u00f3n, que adopta la perspectiva necesaria en cada momento y se articula del modo que m\u00e1s conviene para mantener el inter\u00e9s de principio a fin. Es m\u00e1s, cuando aparentemente hemos entrado en el anticl\u00edmax que anuncia el final, se nos sorprende con una original y acertada coda: el viaje a Cuba. Lo de insertar relatos breves (novelas propiamente dichas, pues \u00e9se y no otro era el significado de novela en espa\u00f1ol, novella en italiano o nouvelle en franc\u00e9s hasta el siglo XVIII) en cualquier punto de la historia principal es una t\u00e9cnica que Eleazar ha aprendido, directa o indirectamente, en Cervantes y que \u00e9ste, a su vez, tom\u00f3 de la novela pastoril y la novela bizantina. Sabemos, por ejemplo, que el palacio de la maga Felicia del libro IV de la Diana de Jorge de Montemayor tiene su equivalente en la venta de Juan Palomeque el Zurdo, en la Primera Parte del Quijote. All\u00ed hallan soluci\u00f3n los enredos amorosos de don Fernando y Dorotea, Luscinda y Cardenio; all\u00ed, tambi\u00e9n, es donde el cura lee para todos la Novela del curioso impertinente, paradigma de eso que ese fen\u00f3meno que se conoce como la literatura dentro de la literatura. Rep\u00e1rese en que, con las palabras preparatorias del cura y el genial retrato del ventero por parte de Eleazar, he dado comienzo a este introito. Ahora caer\u00e1n en la cuenta de que no se trata de un hecho fortuito.<\/p>\n<p>El lenguaje de Eleazar sorprende por su correcci\u00f3n y, lo que m\u00e1s importa, por su eficacia. En su estilo, coincide con quienes cifran su objetivo hablar y escribir con absoluta naturalidad y evitaron cualquier se\u00f1al de afectaci\u00f3n. Recordemos que la afectaci\u00f3n es el coco de Juan de Vald\u00e9s en su Di\u00e1logo de la lengua. Con el paso del tiempo, este t\u00e9rmino, afectaci\u00f3n, dej\u00f3 su lugar a otro que Vicente Espinel utiliz\u00f3 por vez primera: pedanter\u00eda. Ni afectado, ni pedante, Eleazar escribe como habla; por ello, es imposible que d\u00e9 en el neomanierismo o entre en la \u00f3rbita de unos neopopularistas a los que el DRAE se les queda corto, por lo que, en el colmo de los colmos, no dudan en recurrir a los atlas ling\u00fc\u00edsticos y otras herramientas lexicogr\u00e1ficas. Escribir llares o dornajo, obrada o andosco no s\u00f3lo es leg\u00edtimo sino recomendable. Ahora bien, hay ocasiones id\u00f3neas y otras que no lo son tanto, del mismo modo que existen l\u00edmites que s\u00f3lo la prudencia (de la que, por cierto, Eleazar anda muy sobrado) puede marcar.<\/p>\n<p>Lo principal, no obstante, es la valent\u00eda que Eleazar demuestra al recurrir a ingredientes, t\u00e9cnicas y procedimientos aparentemente desusados o desaparecidos. Entre los primeros, destacar\u00e9 de nuevo la hagiograf\u00eda (sobre todo la femenina), a la que no hace mucho dedic\u00f3 una serie completa y a la que ha reservado un espacio principal en esta novela por medio de santa G\u00fadula de Bruselas, patrona de la capital belga. Cuando Eleazar me habl\u00f3 de esta santa local, le sorprendi\u00f3 que yo la conociese y supiese de su exhumaci\u00f3n y posterior destrucci\u00f3n de sus restos en 1579. En realidad, yo no ten\u00eda m\u00e1s m\u00e9rito que el de haber publicado un libro sobre las vidas de los santos y su influencia en la literatura espa\u00f1ola. En un trabajo posterior, puse de relieve el buen gusto que Ana Rossetti, poeta, y Ouka Leele, poeta y pintora, han mostrado al volver sobre una materia, la hagiogr\u00e1fica, otrora poderosa y hoy pr\u00e1cticamente extinta. Ahora, este piropo alcanza tambi\u00e9n a Eleazar.<\/p>\n<p>Para concluir, destacar\u00e9 su empleo de la alegor\u00eda. Como he escrito en otro lugar, a esta figura ret\u00f3rica, equivalente a una met\u00e1fora mantenida, a\u00fan le corresponde un papel fundamental en el lenguaje publicitario y en la propia literatura. Afirmar que la alegor\u00eda pertenece al pasado y el s\u00edmbolo al presente, como uno ha o\u00eddo tantas veces, es un craso error del que no puedo ni debo ocuparme en esta ocasi\u00f3n. Tan s\u00f3lo a\u00f1adir\u00e9 lo que sabemos de sobra: que toda alegor\u00eda tiene una correspondencia visual y que las alegor\u00edas tradicionales (como la libertad de Delacroix, que Eleazar ha interpretado exitosamente) son mujeres j\u00f3venes, hermosas y no precisamente esquel\u00e9ticas. Aunque describes la Prima de Riesgo con absoluta precisi\u00f3n \u2014y cae en la cuenta de que ahora me dirijo a ti, Eleazar\u2014, te confieso que, en este caso, las palabras no me bastan; por ello, me atrevo a pedirte que, en el recuadro inferior y con los medios y la t\u00e9cnica que prefieras, nos la pintes tal como la imaginas. Y nada m\u00e1s. S\u00f3lo me queda mandarte un fuerte abrazo.<\/p>\n<p><strong>MEMORIA BURLESCA DE ALGUNOS TOPICOS ESPA\u00d1OLES. Enrique Casta\u00f1os.<\/strong><br \/>\n(Diario Sur. 2-10-2010)<\/p>\n<p>La obra entera de Eleazar (Siles, Ja\u00e9n) est\u00e1 llena de humor y de iron\u00eda. Tambi\u00e9n de admiraci\u00f3n hacia la expresi\u00f3n art\u00edstica de los primitivos actuales y hacia aquellos creadores de la vanguardia hist\u00f3rica o de la neovanguardia que m\u00e1s repararon en el arte de los ni\u00f1os, de los enfermos mentales y de los marginados en general. Las referencias al arte de los primitivos actuales, especialmente el de Ocean\u00eda aunque tambi\u00e9n el africano, est\u00e1n muy claras en las esculturas en madera de Eleazar, cuyas formas elementales y simples, deliberada tosquedad y expresi\u00f3n de lo esencial con un m\u00ednimo de recursos las emparenta con lo primigenio, con todas aquellas muestras que huyen de una civilizaci\u00f3n opresiva. En su caso no hay ning\u00fan af\u00e1n por revivir los rituales animistas o de la magia simp\u00e1tica, pero s\u00ed hay una advertencia a la necesidad de recuperar la inocencia en los modos de expresi\u00f3n. En esculturas como El empleado del a\u00f1o, Eleazar rinde homenaje a uno de sus incuestionables mentores art\u00edsticos, el franc\u00e9s Jean Dubuffet, que acu\u00f1\u00f3 el t\u00e9rmino Art Brut para referirse precisamente a un tipo de arte alejado de las normas est\u00e9ticas vigentes y que supusiera una bocanada de aire fresco y puro.<\/p>\n<p>Pero no puede tampoco olvidarse aquel componente ir\u00f3nico, de cierta irreverencia y desenfado, aunque sin caer nunca en la chabacaner\u00eda o en una obscenidad gratuita. Estas son las preferencias que marcan su exposici\u00f3n en la Casa Fuerte Bezmiliana, cuyo primer rasgo sobresaliente es la t\u00e9cnica empleada y el tratamiento de los materiales. Los diversos materiales utilizados simult\u00e1neamente en los cuadros, \u00f3leo, tiza, collage, carboncillo, le dan al conjunto un aspecto muy caracter\u00edstico de t\u00e9cnica mixta, con multitud de grafismos, incisiones, frases y palabras escritas o pegadas, destacando casi siempre o bien poderosas masas en negro o bien formas blancas delimitadas con un contorno negro. La angulosidad de las formas, con numerosas l\u00edneas quebradas; el esquematismo de los rasgos, sobre todo los del rostro, con narices y bocas que son simples l\u00edneas rectas, o los ojos almendrados, muy abiertos, como los de las antiguas figuras sumerias; la posici\u00f3n frontal, con los brazos pegados al cuerpo y una \u00abinfantil\u00bb simetr\u00eda en la composici\u00f3n de las figuras; la esquem\u00e1tica divisi\u00f3n de los cuerpos representados en cabeza, tronco y extremidades; la r\u00edgida composici\u00f3n, en fin, como si fuesen esculturas de madera que tuviesen atenazados sus movimientos o se moviesen muy lentamente como una marioneta articulada, convierten todas estas obras en realizaciones de una elemental expresividad, pero alejada del Expresionismo y cercana a los modelos citados de Dubuffet.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo est\u00e1 la iconograf\u00eda, personajes t\u00f3picos de una Espa\u00f1a subdesarrollada, de la vida rural preindustrial. Junto a ellos, que no son otros que la pareja de la guardia civil, el cura de pueblo, los abuelos, la monja de clausura, el legionario, etc, hay tambi\u00e9n recreaciones de c\u00e9lebres carteles de pel\u00edculas americanas de la \u00e9poca dorada de Hollywood, siendo una de las m\u00e1s logradas la del cartel de King Kong.<\/p>\n<p><strong>DE LA ESPA\u00d1A PROFUNDA A LA CORRUPCION. Sara Pelaez<\/strong><br \/>\n(Diario Sur. 28-08-2010)<\/p>\n<p>Si hay algo que caracteriza el trabajo del reconocido pintor jiennense Eleazar es la cr\u00edtica sat\u00edrica y en clave de humor sobre temas sociales y pol\u00edticos, que plasma en cada una de sus obras. El punto y seguido a &#8216;In Memorium. Made in Spain&#8217; lo pone la nueva muestra del artista, &#8216;Eleazar&#8217;s Tour 2010&#8217;, compuesta por cuarenta cuadros que desde ayer descansan en la Casa Fuerte de Bezmiliana, situada en Rinc\u00f3n de la Victoria.<\/p>\n<p>Esta exposici\u00f3n itinerante, que ya ha pasado por Ja\u00e9n, Sevilla y Ronda, tiene un car\u00e1cter especial, ya que proporciona al artista la oportunidad de exhibir su obra por primera vez en su tierra natal. \u00abQuer\u00edamos rescatar a un autor andaluz, que nunca hab\u00eda expuesto en Andaluc\u00eda, pero que ha visto reconocido su trabajo fuera\u00bb, asegura el comisario de la muestra, David Mart\u00ednez.<br \/>\nPara el propio Eleazar, que no pudo estar presente en la inauguraci\u00f3n por encontrarse en Vietnam, las series se han de encadenar unas con otras porque as\u00ed \u00abse aporta algo nuevo\u00bb. La obra con la que arranca &#8216;Eleazar&#8217;s Tour&#8217;, es un ejemplo de ello.<br \/>\n&#8216;Spain is different&#8217; es una pieza que surge a partir de su serie anterior, &#8216;In Memorium. Made in Spain&#8217;, que ya estuvo expuesta en el a\u00f1o 2006 en Barcelona, ciudad donde reside el creador. En aquella ocasi\u00f3n, presentaba a una serie de personajes del mundo del toreo, el flamenco y el bandolerismo de finales del siglo XIX y principios del XX.<\/p>\n<p><strong>Desfile de arquetipos<\/strong><\/p>\n<p>Con esta nueva muestra, el creador ha querido hacer hincapi\u00e9 en los arquetipos propios de la &#8216;Espa\u00f1a profunda&#8217;, con obras que convocan a los habitantes de su memoria y su cultura m\u00e1s cercana. Personajes tan propios como &#8216;El cura de mi pueblo&#8217; o &#8216;El sobrino que se alist\u00f3 a la Legi\u00f3n Espa\u00f1ola&#8217; se suceden dando paso a otros de tem\u00e1tica pol\u00edtica. &#8216;Pol\u00edtico intachable busca partido sin escr\u00fapulos&#8217; es una pieza en la que el creador ha querido representar a todos los alcaldes, funcionarios y empresarios que ahora mismo est\u00e1n acusados de corrupci\u00f3n, y es, adem\u00e1s, la pieza con la que da por concluida la exposici\u00f3n.<\/p>\n<p>A modo de regalo, y continuando con su filosof\u00eda de enlace, el artista jiennense ha querido presentar un aperitivo de lo que ser\u00e1 su nuevo trabajo, dedicado al mundo de cine. La obra en cuesti\u00f3n se llama &#8216;Arturo, el rey del porno duro&#8217;, y es su particular recuerdo a las pel\u00edculas pornogr\u00e1ficas que el rey Alfonso XIII mandaba hacer para su pase privado.<\/p>\n<p><strong>DIVAGACIONES EN TORNO A LA OBRA DE ELEAZAR. David Mart\u00ednez<\/strong><br \/>\nCat\u00e1logo 2009<\/p>\n<p><em>&#8220;Una exposici\u00f3n es siempre err\u00f3nea porque su valor no reside en el acierto, sino en la incertidumbre que consiga provocar. No insistamos verbalmente en el error, lo mejor es comprobarlo in situ. Y luego, mudarse&#8221;<\/em> <em>(1).<\/em><\/p>\n<p>A estas alturas de la vida, uno ya empieza a confirmar el temor de que el mundo, el mundo contempor\u00e1neo, este que aqu\u00ed y ahora nos ha tocado vivir, se ha convertido en teatro de una p\u00e9rdida absoluta de la aut\u00e9ntica relaci\u00f3n entre los individuos. Esta situaci\u00f3n ha llevado a algunos artistas a plantearse su trabajo como un juego literario, en el que las analog\u00edas pueden conducirnos a un arte que llega hasta sus \u00faltimas consecuencias.<\/p>\n<p>Se vuelve a tomar conciencia de c\u00f3mo detr\u00e1s de una mirada existen otras percepciones que ocultan un trasfondo certero: la imagen sirve, en muchos casos, de pretexto para explicar con elementos desconcertantes lo que no es m\u00e1s que un acto de sinceridad. La ambig\u00fcedad y la iron\u00eda son, de hecho, herramientas que sirven para hacer frente a la p\u00e9rdida paulatina de referentes en este primer tramo del siglo (2).<\/p>\n<p>En este sentido, Eleazar utiliza la met\u00e1fora parra articular todo su pensamiento y argumentar, desde una postura ciertamente moralista, su b\u00fasqueda de la verdad m\u00e1s all\u00e1 de la propia realidad. Reflexiona rigurosamente y nos hace reflexionar, a trav\u00e9s de sus obras, sobre la grandeza y la mezquindad de nuestra existencia.<\/p>\n<p>La labor de Eleazar ha estado desde siempre orientada a ofrecer lecturas superpuestas que apuntan directamente a la naturaleza conceptual de sus obras y a la utilizaci\u00f3n de la paradoja y la iron\u00eda para hacer aflorar ese esp\u00edritu subterr\u00e1neo que recorre su propuesta pl\u00e1stica. Este malabarismo asociativo (y recurrente) hace que lo aparentemente banal se transforme en algo sorprendente, y lo aparentemente insustancial en algo deslumbrante, otorgando a las im\u00e1genes una parte cerebral y otra po\u00e9tica, pero siempre contando con la complicidad de quien las observa.<\/p>\n<p>Y as\u00ed las cosas, \u00bfqu\u00e9 es \u201cOne man show\u201d? Todav\u00eda hoy, en v\u00edsperas de su presentaci\u00f3n, nadie lo sabe. Ni siquiera Eleazar. Lo que s\u00ed sabemos es lo que intenta ser: una porci\u00f3n de tierra virgen, off limits, donde poder respirar un poco de aire limpio; una especie de funci\u00f3n circense (de circo de pueblo, claro est\u00e1), y, no me cabe ninguna duda, una propuesta apol\u00edticamente incorrecta, a la que solo tendr\u00e1n acceso (bajo su responsabilidad) aquellos que no lleven cencerros ni emitan balidos\u2026 porque esta no es una funci\u00f3n para todos, sino para algunos. \u00bfReservado el derecho de admisi\u00f3n? S\u00ed. \u00bfElitismo? Desde luego. El del buen gusto, el de la rebeld\u00eda y la curiosidad, el de la inocencia y el candor, el de la insolencia, el de la disidencia, el de la desobediencia, el de la resistencia, el de la extravagancia, el de la sorpresa\u2026. Y todo ello ali\u00f1ado con imaginaci\u00f3n, humor, aventura, cultura, respeto, irreverencia y esp\u00edritu de contradicci\u00f3n. Este es el caladero de espectadores en el que Eleazar pescar\u00e1 al arrastre.<\/p>\n<p>Pero no vuelve solo Eleazar. Regresa con su mundo, con toda su troupe de toda la vida: El abuelo, la abuela, el sobrino, las primas, la plasta de su mujer, el cura de su pueblo, la pareja de la guardia civil\u2026. Un grupo insumiso, salvaje y divertido, cerrando filas en torno a la estatua de la libertad. No la de Nueva York, sino la de siempre, la que se escribe con min\u00fascula y no es un concepto abstracto, sino una forma de vivir (3). Un plantel convencido de que cada vez que se viola un tab\u00fa sucede algo estimulante.<\/p>\n<p>Dentro de este entramado, \u201cSpain is diferent\u201d es el nuevo punto de partida que Eleazar establece para presentar y dirigir esta funci\u00f3n, que se hace biograf\u00eda en algunos momentos, y para dejar patente, a trav\u00e9s de un sugerente imaginario, c\u00f3mo la naturaleza humana es capaz de soportar muy poca realidad. Para ello divide la serie en episodios que tienen como tel\u00f3n de fondo los t\u00f3picos-t\u00edpicos s\u00edmbolos de nuestra identidad nacional y, porqu\u00e9 n\u00f3 apuntarlo, de nuestra identidad andaluza. Desde \u201cEl Cura de mi pueblo\u201d, s\u00edmbolo de un poder que durante siglos marc\u00f3 nuestra propia historia, o desde \u201cLa pareja de la guardia civil\u201d, la Spanish Security de toda la vida de Dios, pasando por \u201cLa sobrina que se hizo monja de clausura\u201d y por \u201cEl sobrino que se alist\u00f3 a la legi\u00f3n espa\u00f1ola\u201d, junto con el uso simb\u00f3lico, rotundo y emotivo del lenguaje (a modo de pintadas \u2013 graffiti), Eleazar nos narra sus vivencias y nos introduce en una dimensi\u00f3n expresiva distinta.<\/p>\n<p>M\u00e1s que simplemente pintar, lo que Eleazar hace es convocar, uno a uno, a los habitantes de su memoria y de su cultura (\u201cEl abuelo que dio la vuelta al mundo con los viajes de Imserso\u201d, \u201cLa abuela que se meaba de la risa cuando le sub\u00edan la pensi\u00f3n\u201d, \u201cMi prima la pedorra\u201d, \u201cMi prima la pendona\u201d), transport\u00e1ndolos a la tela en donde tendr\u00e1n el privilegio de ser mucho m\u00e1s que retratos, porque ser\u00e1n las se\u00f1ales, las marcas, las cicatrices, las luces y las sombras de su mundo interior (4).<\/p>\n<p>Y ya puestos a hablar de s\u00edmbolos, \u00bfqu\u00e9 me dicen de nuestros \u00abpol\u00edticos intachables en busca de partidos sin escr\u00fapulos\u00bb? Aquellos y estos, tambi\u00e9n los de toda la vida de Dios&#8230;<\/p>\n<p>Familia, Pol\u00edtica, Patria y Religi\u00f3n son y han sido siempre la esencia de nuestra cultura&#8230; Y el Cine, claro est\u00e1 (\u00abCine, cine, cine. M\u00e1s cine, por favor. Que todo en la vida es cine. Y los sue\u00f1os, Cine son\u00bb) (5). Y Eleazar, que lo sabe, nos invita a un estreno: El de su memoria. Un pase de \u00absesi\u00f3n continua\u00bb y de \u00abentrada libre\u00bb.<\/p>\n<p>Y ah\u00ed est\u00e1 \u00abArturo, el rey del porno duro\u00bb&#8230; Por cierto, que el rey Alfonso XIII se hiciera hacer pel\u00edculas porno o que monarcas anteriores acudieran a la sala reservada del Museo del Prado para contemplar \u00abmajas desnudas\u00bb, recuerda a aquella otra ocasi\u00f3n en la que Franco vision\u00f3, en pase privado, en la sala de El Pardo, el pre-estreno de \u00abRaza\u00bb (6), pel\u00edcula que por m\u00e1s que nos pese, nada que ver con \u00abCasablanca\u00bb, o con \u00abGone with the wind\u00bb, o con aquella otra de \u00abTarz\u00e1n, the Ape Man\u00bb.<\/p>\n<p>Y claro, ya puestos, nada mejor que una mirada a nuestras ra\u00edces, recorriendo de la mano de \u00abTragabuches\u00bb, \u00abEl Pernales\u00bb y \u00abPasos Largos\u00bb la memoria de nuestra historia, y acompa\u00f1ando desde bambalinas a nuestros \u00abSiete cantaores para m\u00e1s de cincuenta palos\u00bb.<\/p>\n<p>La propuesta que hoy nos regala Eleazar nos sit\u00faa en los preclaros horizontes de un arte que no ofrece dudas porque sale de lo m\u00e1s profundo de una convicci\u00f3n. Podremos encontrar ofertas mejor promocionadas, pero en pocas ocasiones tendremos la oportunidad de acceder a tanto por tan poco (5). \u00a1Disfr\u00fatenlo!<\/p>\n<p><em>Notas<\/em><\/p>\n<p><em>(1) Ivars Pineda, J., De la exposici\u00f3n seguramente err\u00f3nea, en \u201cIntertop\u00edas\u201d. Diputaci\u00f3n de M\u00e1laga. 2008. p\u00e1g. 17<\/em><br \/>\n<em>(2) Cano, J., \u201cCr\u00f3nica de una traves\u00eda bien cumplida\u201d, en Jos\u00e9 Mar\u00eda Larrondo: Agua Ardiente. 1998<\/em><br \/>\n<em>(3) S\u00e1nchez Drag\u00f3, F. \u201cLa pen\u00faltima locura de Drag\u00f3\u201d, en Magaz\u00edn El Mundo. N\u00ba 521., 2009.<\/em><br \/>\n<em>(4) Saramago, J., en Fundaci\u00f3n Dearte contempor\u00e1neo. 2009. Madrid.<\/em><br \/>\n<em>(5) Palomo, B., en 1\/20 \u201cObra sobre papel\u201d. 1999, Galer\u00eda Mart\u00ednez Monta\u00f1\u00e9s.<\/em><\/p>\n<p><strong>ELEAZAR EXPOSA ELS SEUS NUS I RETRATS A LA GALERIA TORRALLARDONA. Albert V\u00e1zquez.<\/strong><br \/>\n(El Peri\u00f2dic d&#8217;Andorra, desembre 2007)<\/p>\n<p>Una mirada urbana i actual dels cl\u00e0ssics. Eleazar torna a la galeria Torrallardona d&#8217;Andorra la Vella per exposar les seves s\u00e8ries de nus i retrats, que s\u00f3n una reinterpretaci\u00f3 d&#8217;obres molt conegudes, com ara La Venus d&#8217;Urbino, de Tiziano; La Venus adormida, de Giogione, i Olympia, de Manet, pel que fa als nus, i La Gioconda, de Da Vinci; Margarita Van Eyck, de Jan van Eyck, i Retrat d&#8217;una dona, de Roger Van der Weyden, pel que fa als retrats. &#8220;S\u00f3n dos grans temes de la pintura universal&#8221;, va manifestar ahir Eleazar.<\/p>\n<p>Als seus quadres predominen les l\u00ednies rectes i el blanc i el negre, a m\u00e9s de les paraules. En totes les pintures \u00e9s present un missatge pedag\u00f2gic:el nom del quadre original, l&#8217;autor i el museu on est\u00e0 exposat. El motiu que en les seves obres apareguin a un nivell semblant el dibuix i les lletres \u00e9s que per a Eleazar s\u00f3n un recurs important.i un reflex d&#8217;all\u00f2 urb\u00e0. &#8220;Hi ha paper de diari, paper d&#8217;embalar i partitures de m\u00fasica perqu\u00e8 hi ha informaci\u00f3 i grafies. He volgut representar una cosa tan urbana i quotidiana del carrer com els anuncis un sobre l&#8217;altre que trobem a les parets o als fanals&#8221;, va assegurar Eleazar.<\/p>\n<p>Per l&#8217;artista, l&#8217;art actual \u00e9s una reminisc\u00e8ncia de les obres del passat, una civilitzaci\u00f3 sobre una altra. &#8220;Actualment la lletra i el dibuix s\u00f3n a tot arreu. En l&#8217;art sovint \u00e9s m\u00e9s important el continent que el contingut. He volgut reflectir que a vegades hi ha qui pensa que \u00e9s m\u00e9s important el museu que l&#8217;obra que s&#8217;exposa&#8221;, va explicar.<\/p>\n<p>A la s\u00e8rie de nus, els paisatges buc\u00f2lics s\u00f3n substitu\u00efts per paisatges urbans, on sempre hi ha alg\u00fa que observa l&#8217;escena. Els seus nus segueixen un recorregut hist\u00f2ric: des del Renaixement, on la moral religiosa xocava amb els cossos despullats, passant per la prostituta a Olympia, de Monet, fins a l&#8217;actualitat, on Eleazar pinta la seva reinterpretaci\u00f3 particular en l&#8217;obra La Venus de la webcam. &#8220;En l&#8217;antiguitat existia un tab\u00fa respecte dels nus. Avui la sexualitat \u00e9s oberta a tothom. La pornografia \u00e9s a la xarxa&#8221;, va manifestar l&#8217;artista.<\/p>\n<p><strong>TREBALLS FUTURS<\/strong><\/p>\n<p>L&#8217;obra La Gioconda, de Da Vinci, no observa l&#8217;espectador. En l\u00ednies rectes, com &#8220;cops de destral&#8221; i en un fons blanc i vestida de negre: &#8220;Ara els dibuixos s\u00f3n m\u00e9s monocrom\u00e0tics, amb algun apunt de marr\u00f3&#8221;. El color sobresurt davant de la interpretaci\u00f3 de Retrat d&#8217;una dona, de l&#8217;artista flamenc Roger Van der Weyden, una de les poques obres exposades a la galeria Torrallardona on predominen el blanc i el negre.<\/p>\n<p>Eleazar, que exposar\u00e0 a Andorra fins al dia 8 del mes que ve, est\u00e0 a punt d&#8217;acabar una nova s\u00e8rie de pintures que exposar\u00e0 a Barcelona a partir del mes de febrer vinent. &#8220;M&#8217;agrada comen\u00e7ar una s\u00e8rie i acabar-la&#8221;, va confessar. Aquesta s\u00e8rie porta per t\u00edtol Fam\u00edlia, amb qu\u00e8, de manera ir\u00f2nica, vol reinterpretar amb el seu peculiar dibuix i els seus textos els diferents personatges que hi ha en un \u00e0mbit familiar. &#8220;S\u00f3n retrats de fam\u00edlia. Tothom t\u00e9 a casa una foto del cos\u00ed quan va fer el servei militar o de l&#8217;oncle que va marxar a Am\u00e8rica. Aquests seran els protagonistes&#8221;, va concloure.<\/p>\n<p><strong>LA BIBLIA D&#8217;AVUI EN ELS CUADRES D&#8217;ELEAZAR. Josep M. Cadena.<\/strong><br \/>\n(Cat\u00e1logo, septiembre 2007)<\/p>\n<p>Hi ha noms i cognoms que s\u00f3n com el segell d\u2019identitat de les persones que els porten. El nom del pintor Eleazar \u00e9s un d\u2019ells perqu\u00e8, nom\u00e9s sentir-lo, pensem en aquell Eleazar que surt en el llibre del Levistic de l\u2019Antic testament. Nomenat gran sacerdot va col\u2022laborar amb Josu\u00e9 en la destrucci\u00f3 de Jeric\u00f3 i en el repartiment entre les dotze tribus d\u2019Israel de les tribus conquerides als gabaonites i als reis del Migdia.<\/p>\n<p>Per\u00f2 no queda aqu\u00ed la cosa, ja que en els segles XIII I XIV de l\u2019Era Cristiana, anys i panys despr\u00e9s dels temps b\u00edblics, a la Proven\u00e7a francesa va existir un altre Eleazar que es cas\u00e0 amb una dona anomenada Delfina. Era fama que els esposos conservaren la virginitat, motiu pel qual l\u2019esgl\u00e9sia Cat\u00f2lica els va incloure en el seu santoral. L\u2019esmentat Eleazar fou home d\u2019armes i particip\u00e0 en les guerres al centre i sud d\u2019It\u00e0lia contra l\u2019emperador Enric VII.<\/p>\n<p>I tot i que seria factible esmentar a altres Eleazar que esmalten les hist\u00f2ries de diferents nacions i pa\u00efsos, \u00e9s millor quedar-nos amb els dos que hem esmentat perqu\u00e8 el tercer Eleazar, aquell del que ara anem a parlar, presenta a la seva potent personalitat art\u00edstica unes caracter\u00edstiques en les que s\u2019adjunten les tem\u00e0tiques b\u00edbliques amb l\u2019esperit guerrer -deixo de banda la virginitat, ja que est\u00e0 ben casat i \u00e9s bon pare de familia- que mereix premis i recompenses.<\/p>\n<p>El nostre Eleazar pintor ha begut en les fonts de la B\u00edblia, tant en les de l\u2019Antic con en les del Nou Testament, per a realitzar com una mena de par\u00e0boles pl\u00e0stiques sobre la societat actual. Sant Agust\u00ed, gran pecador abans de fer penit\u00e8ncia i, finalment, arribat a bisbe d\u2019Hipona i pare de l\u2019esgl\u00e9sia, ja va escriure que \u201caquells que tenen temor de D\u00e9u i per la pietat s\u00f3n mansos d\u2019esperit, cerquen a la B\u00edblia la voluntat de l\u2019Alt\u00edssim\u201d. I encara afeg\u00ed que era necessari \u201cfamiliaritzar-se amb el llenguatge de les Sagrades Escriptures per a poder arribar a explicar i discutir el que hi ha de fosc en elles, prenent l\u2019exemple de les locucions clares per a il\u2022lustrar les m\u00e9s obscures i per les sent\u00e8ncies certes resoldre els dubtes que plantejen les dubtoses\u201d. \u00c9s a dir, que el nostre Eleazar actual ha agafat uns grans temes que, explicats nom\u00e9s con manifestacions hist\u00f2riques, religioses o m\u00e0giques queden circunscrits als temps llunyans en que els situan els seus narradors, per\u00f2 que ell aclareix al present dins de l\u2019\u00e0mbit majestu\u00f3s de l\u2019antiga capella del que abans havia estat hospital de Sant Sadurn\u00ed d\u2019Anoia.<\/p>\n<p>I ho fa amb el seu tallant, fins i tot formalment agressiu estil pict\u00f2ric. Perqu\u00e8 Eleazar \u00e9s un lluitador, un guerrer, un samurai de la pl\u00e0stica d\u2019acord amb les imatges que ara ens arriben per mitj\u00e0 del cinema d\u2019acci\u00f3. Encara que, particularment, posat a fer comparacions, jo trobaria per a ell dins del l\u2019art catal\u00e0 millors i m\u00e9s altes refer\u00e8ncies. S\u00f3n la representaci\u00f3 del Judici Final que figura en el retaule de Guimer\u00e0 que conserva el museu episcopal de Vic; la Degollaci\u00f3 de Sant Cugat que hi ha al Museu Nacional d\u2019Art de Catalunya; o la Decapitaci\u00f3 de Santa Caterina que figura al retaule de les santes Clara i Caterina de la catedral de Barcelona. Les tres, igual que altres dels per\u00edodes rom\u00e0nic i g\u00f2tic, s\u00f3n obres de gran realisme, cruels en les descripcions dels c\u00e0stigs per a tota una eternitat, donat que voliem alli\u00e7onar als pecadors i provocar el m\u00e9s combatiu rebuig contra els dimonis i els pobles enemics dels cristians. Resulten com grans novel\u2022les gr\u00e0fiques, com meravellosos quaderns d\u2019aventures entre bons i dolents, en que els primers perden violentament la vida terrenal per a que les seves \u00e0nimes pugin directes al cel, sense fer cap mena d\u2019estada al purgatori que llavors, segons diuen, era ben vigent per a la majoria de mortals. S\u00f3n tres exemples que em porten de nou a les pintures d\u2019Eleazar, molt d\u2019ara i molt d\u2019abans; situades en la temporalitat del que s\u2019ha fet pensant en aquesta exposici\u00f3, per\u00f2 amb la voluntat d\u2019enlla\u00e7ar amb el que \u00e9s la constant lluita dels humans entre les aspiracions de l\u2019esperit i les febleses de la carn.<\/p>\n<p>El pintor no vol de cap manera sermonejar-nos, de la mateixa manera que jo tampoc desitjo que aquest text em quedi com un escrit moralitzador, quan nom\u00e9s l\u2019he pensat per a acompanyar i servir de pr\u00f2leg a unes manifestacions pl\u00e0stiques que s\u2019expliquen per elles mateixes. Aix\u00ed doncs, el m\u00e9s aconsellable per a tots \u2013m\u2019hi poso jo mateix i tamb\u00e9 hi afegeixo a l\u2019autor dels cuadres, ja que els pintors sempre aprenen de les seves pr\u00f2pies obres- \u00e9s que m\u00e9s que veure mirem i ens endisem en els continguts d\u2019aquests cuadres d\u2019Eleazar. En ells, ben segur, hen de trobar, junt amb la satisfacci\u00f3 que dona connectar amb l\u2019autenticitat pl\u00e0stica amb que han estat fets, un seguit d\u2019inquietuts que ens faran sentir-nos vius.<\/p>\n<p><strong>ELEAZAR, UN PINTOR NEOROMANIC? Montserrat Pag\u00e8s i Paretas<\/strong><br \/>\n(Cat\u00e1logo, septiembre 2007)<\/p>\n<p>El Pantocr\u00e0tor d\u2019Eleazar, que s\u2019inspira en el Crist en Majestat o Maiestas Domini de Sant Climent de Ta\u00fcll, se\u2019ns mostra tamb\u00e9 entre l\u2019alfa i l\u2019omega, que simboliten el principi i la fi, dins una m\u00e0ndorla o ametlla que simbolitza la seva gl\u00f2ria, i envoltat pel Tetramorf, \u00e9s a dir pels s\u00edmbols dels evangelistes, Mateu, amb rostre hum\u00e0, Marc amb el del lle\u00f3, Joan com a \u00e0liga i Lluc com a toro, tots quatre pendens de la figura central del tot poder\u00f3s que, en actitud desimbolta i ulls tendres, mira l\u2019espectador.<br \/>\nEl blau no \u00e9s el blau del Crist de Ta\u00fcll, \u00e9s clar, per\u00f2 hi retira, millor dit, hi vol retirar volgudament, com tamb\u00e9 tots els altres detalls iconogr\u00e0fics: la m\u00e0 que beneeix, els peus nus sobre l\u2019escambell que segons fonts b\u00edbliques simbolitza la terra, l\u2019arc del cel on est\u00e0 assegut, el nimbe cruc\u00edfer i, sobretot, el llibre obert, amb la cita b\u00edblica, EGO SUM LUX MUNDI, que, a Ta\u00fcll, \u00e9s un esclat de llum. Perqu\u00e8 el Crist de Sant Climent de Ta\u00fcll \u00e9s, com hem dit, la refer\u00e8ncia del nostre pintor, andal\u00fas afincat a Catalunya, tot i que els ulls i l\u2019expressi\u00f3 del seu Pantocr\u00e0tor s\u00f3n m\u00e9s ingenus i ben\u00e8vols, menys imposants que els del Crist de Ta\u00fcll, de for\u00e7a apocal\u00edptica, referent de la pintura rom\u00e0nica europea. Dir\u00edem que, potser, reflecteixen alguna cosa dels ulls, tamb\u00e9 escrutadors per\u00f2 m\u00e9s amables, del pintor.<\/p>\n<p>I, tanmateix, el Pantocr\u00e0tor d\u2019Eleazar deu molt a aquella obra mestra, tant com, en principi, deu a la pintura contempor\u00e0nia i, sobretot, al propi estil i al propi llenguatge, treballat, madur, que ens presenta un Crist en majestat, un Tetramorf, uns ap\u00f2stols i uns sants doctors i m\u00e0rtirs de l\u2019Esgl\u00e9sia concisos i entendridors, no sense un cert sentit de la ironia, en la qual cosa s\u00ed que es diferencia netament, rotundament, dels pintors dels segles XI i XII. En canvi, el gust per la narraci\u00f3 n\u2019\u00e9s absent, com en el rom\u00e0nic, redu\u00eft al m\u00ednim, per tal de donar simplement les claus d\u2019interpretaci\u00f3, sense accessoris secundaris i, tamb\u00e9 com en el rom\u00e0nic, sense una voluntat de naturalisme expl\u00edcita. Aix\u00ed, per exemple, els seus ap\u00f2stols, sants i m\u00e0rtirs ostenten nom\u00e9s l\u2019atribut del seu martiri o de la seva passi\u00f3, sant Pere les claus, els evangelistes l\u2019Evangeli, sant Esteve una pluja de pedres, sant Climent la mitra, l\u2019\u00e0ncora i la creu papal; sant Lloren\u00e7, flama encesa, tot ell fet una graella; santa \u00darsula amb les seves verges; sant Vicen\u00e7, una altra flama, amb la pedra de mol\u00ed lligada al coll; o santa \u00c0gata sense pits, amb el negre, com una moderna amazona despr\u00e9s del quir\u00f2fan, indicador d\u2019on eren. Per cert que aquest seu cat\u00e0leg de sants, tendre i una mica subversiu, inclou tamb\u00e9 la representaci\u00f3 de Judes Iscariot, el dolent, amb la bossa de les monedes de la seva tra\u00efci\u00f3, que ara un altre evangeli, novament descobert o interpretat, diu que no ho era.<\/p>\n<p>Eleazar, d\u2019altra banda, ens presenta un cel i un infern molt particulars. Ac\u00ed, m\u00e9s que els models rom\u00e0nics, ha prevalgut la pr\u00f2pia concepci\u00f3 pict\u00f2rica i vital, impregnada d\u2019un fort sentit de l\u2019humor i de la ironia i tamb\u00e9 amb un cert al\u00e8 po\u00e8tic. Ja no ens presenta, entre els condemnats o entre els benaurats, com trobar\u00edem a partir del segle XIII, reis i papes, monjos i bisbes, dones i homes, diferenciats nom\u00e9s pel vestit, la corona o l\u2019h\u00e0bit. A l\u2019infern d\u2019Eleazar, amb dimonis i flames, \u00faniques concessions a la tradici\u00f3, hi van els qui no tenen amics, per\u00f2, tamb\u00e9, els qui no somnien, els qui mai han regalat una rosa, els qui no llegeixen, els capullos, els gilipolles i aquells que s\u2019entesten d\u2019anar-hi. Un infern ben\u00e8vol, en definitiva.<\/p>\n<p>Al cel que ens mostra Eleazar, que \u00e9s blau per\u00f2 que cont\u00e9, detall significatiu, alguns \u00e0ngels rojos, ac\u00ed sota l\u2019ull o triangle de la trinitat, que no es troba en el rom\u00e0nic, hi van els que tenen influ\u00e8ncia, els que cerquen el Parad\u00eds, tots els que es porten b\u00e9, els que somnien, els poetes i els seus amics, del pintor, naturalment.<\/p>\n<p>Molt particular \u00e9s, doncs, l\u2019univers d\u2019Eleazar, el del seu art, que, des de la modernitat de la seva creaci\u00f3 pl\u00e0stica, del seu llenguatge contemporani, ha volgut presentar-nos, per retre tribut a la idea que l\u2019inspira, la d\u2019un rom\u00e0nic catal\u00e0 sint\u00e8tic i conceptual, on la imatge, com en la seva pintura, s\u2019acompanya de t\u00edtols explicatius, de lletra, i on la idea \u00e9s el que preval, transcrita en un llenguatge visualment conc\u00eds, de s\u00edntesi, cantellut en el seu cas i, com hem dit i ressaltat, ir\u00f2nic, po\u00e8tic i tendre, molt personal.<\/p>\n<p><strong>ELEAZAR Y EL HUMOR PICTORICO. Josep Mar\u00eda Cadena.<\/strong><br \/>\n(El Periodico de Catalu\u00f1a, Julio 2006)<\/p>\n<p>Toreros, cantaores y bandidos de la sierra vistos en clave de humor por Eleazar. El pintor asume el t\u00f3pico -catites, sombreros de ala ancha, monteras&#8230;- para trazar retratos y una especie de frisos pict\u00f3ricos con rostros en los que hay la Andaluc\u00eda profunda. No hace folclorismo, sino que pone dentro de las posibles caritaturas unos ojos grandes y redondos que reflejan la seriedad de unas vidas que, ante el toro, los cantes y la necesidad de huir de los civiles, aceptan que el instante vale mas que lo programado para siempre.<\/p>\n<p>Negro de luto y rojo de sangre son los colores b\u00e1sicos en unas obras que identifican personajes con r\u00f3tulos, textos biogr\u00e1ficos y referencias de \u00e9poca. Eleazar se compenetra con sus personajes y los hace actuales. Recomiendo la visita.<\/p>\n<p><strong>PEQUE\u00d1OS APOCALIPSIS (Y OTRAS INOCENCIAS). Eugenio Castro.<\/strong><br \/>\n(Cat\u00e1logo, noviembre 2005)<\/p>\n<p>Con anterioridad al manifiesto sobre un &#8220;arte bruto&#8221; de Jean Dubuffet, Andr\u00e9 Bret\u00f3n se hab\u00eda referido a aquellos seres que la sociedad consideraba &#8220;enfermos mentales&#8221;, extravagantes o marginales (Wolfli, Scottie Wilson, Aloise, el cartero Cheval&#8230;), en cuyas realizaciones hab\u00eda advertido, adem\u00e1s de una enorme gracia para la creaci\u00f3n pl\u00e1stica, &#8220;una reserva de salud moral&#8221; (1).<\/p>\n<p>El efecto de la poderosa imaginaci\u00f3n creadora de esos &#8220;\u00e1ngeles de la demencia&#8221;, tras su lenta asunci\u00f3n, influy\u00f3 con posterioridad hondamente el esp\u00edrtu moderno de creaci\u00f3n. As\u00ed es posible rastrear, por ejemplo en A. R. Penck, el esquematismo primitivista de Louis Soutter, en Alfonso Osorio el abigarramiento de Adolf W\u00f6lfi; o el garabato textual y las figuras sard\u00f3nicas de Basquiat en Johann Kn\u00fcpfer. O entre nosotros, el caracter delirante y psicod\u00e9lico de Zush, anticipo de una &#8220;originalidad&#8221; desconocida en nuestro panorama. En una \u00e9poca m\u00e1s contemporanea, esas relaciones se enriquecen con la irrupci\u00f3n del graffiti. Con esta acci\u00f3n callejera se suma, al componente imaginario, otro de tipo cr\u00edtico, en la medida en que el graffiti ser\u00eda la forma de expresi\u00f3n dentro de otro modo de encierro (la exclusi\u00f3n), como es el que se ejerce sobre ciertos marginados en la ciudad.<\/p>\n<p>En el intersticio del &#8220;arte bruto&#8221; y el &#8220;arte del graffiti&#8221; nos encontramos con la pintura de Eleazar. En ella estalla una voluntad de su autor de reducir hasta donde le sea posible el artificio propio del arte. Se entrega as\u00ed a un frenes\u00ed emocional que debe guiar, inicialmente, la construcci\u00f3n, si no del cuadro, s\u00ed de la imagen. Pero ese abandono no debe llevar a pensar que tal construcci\u00f3n obedece incondicionalmente a las fuerzas del inconsciente y\/o del azar. Estas tienen una presencia inequ\u00edvoca y determinante, desde luego. Del mismo modo, existe un ejercicio depurado de estilizaci\u00f3n de unas figuras, de unas cosas, de una superficie que, a causa de su esquematismo, exigen ser definidas con firmeza. De esta manera, se hace perfectamente distinguible, por ejemplo en sus series donde el marasmo urbano se vuelve casi delirante, el espacio que ocupa cada una de aquellas; se destaca su autonom\u00eda, no mediante el perfilado que tanto caracteriz\u00f3 a los expresionistas de la primera \u00e9poca, y a los &#8220;nuevos salvajes&#8221; ulteriores, ambos tan queridos por Eleazar, sino mediante la acotaci\u00f3n limpia de unos planos que hacen de &#8220;casas&#8221; en los que son acogidas esas figuras. Hay, por lo tanto, una voluntad de organizaci\u00f3n que entra en muy buena relaci\u00f3n con la dimensi\u00f3n salvajista de esta creaci\u00f3n. Esta operaci\u00f3n es ratificada cuando la superficie del cuadro es ocupada, casi, o en su totalidad, indistintamente, por una gran figura, por un busto, o por cualquiera de sus retratos en grupo. Poco queda en manos de lo casual. Se adivina una meditaci\u00f3n importante sobre la composici\u00f3n, un trabajo de ordenaci\u00f3n de los distintos elementos que dan como resultado el sentido de un total acabamiento.<\/p>\n<p>Mas esto no se enfrenta entre si, sino que tal y como suger\u00eda antes, ciertas dicotom\u00edas son aqu\u00ed salvadas. Al fin y al cabo, fruto de la visi\u00f3n y del arrebato esta pintura, precisamente por el grado de ingenuidad que me parece para bien conservar (nunca una voluntad de orden , por el mismo hecho de llegar a cre\u00e9rselo vence el propio grado de ingenuidad que le es impl\u00edcito) abre el campo de la interpretaci\u00f3n mas all\u00e1 de donde este es limitado por lo razonable. As\u00ed es como el centro de la gravedad de esos cuadros superpoblados lo constituye el propio marasmo social que representa, acaso como evocaci\u00f3n de una entriop\u00eda no c\u00f3smica sino estrictamente humana: un estado de caos asociado a un confusionismo integral (hist\u00f3rico, cultural, existencial) como paradigma moderno de una descomposici\u00f3n civilizadora mundial.<\/p>\n<p>Y sin embargo, como no esbozar una sonrisa, quiz\u00e1 amable, quiz\u00e1 no, ante este estado de cosas; c\u00f3mo no sentir cierta complicidad con lo par\u00f3dico de tal situaci\u00f3n. As\u00ed parece mostrarse Eleazar, que a trav\u00e9s de ciertos signos, ciertas palabras, lanza un gui\u00f1o de compasi\u00f3n por el dolor del hombre y del mundo. Es una iron\u00eda, la suya, menos hiriente que tierna, a trav\u00e9s de la cual parece manifestar su empat\u00eda con el peque\u00f1o Apocalipsis que cada uno de nosotros experimentamos a diario.<\/p>\n<p>Como Don Quijote, a qui\u00e9n dedica una de las series que definen su proceso de producci\u00f3n, que acoge la galer\u00eda Multiplicidad, recorremos p\u00e1vidos y estupefactos esta geograf\u00eda eminentemente humana que nos saluda con su conmovedor gesto torcido, con sus pobladores, individual y colectivamente, haciendo aspavientos, tanto por su desconcierto como por su af\u00e1n de superarlo. Imagen, en verdad, de nuestro patetismo particular, esa humanidad nos devuelve al contemplarla, como un espejo, la memoria de aquella &#8220;reserva de salud moral&#8221; que tan urgente se hace reconocer, recuperar.<br \/>\n(1) A. Breton. El arte de los locos, la llave de los campos, en La llave de los campos, P\u00e1g. 248<\/p>\n<p><strong>ARTISTES CATALANS DANS LE JURA. Rober Christe.<\/strong><br \/>\n(Galer\u00ede, Junio 2005)<\/p>\n<p>Eleazar s&#8217;inspire de l&#8217;expressions spontan\u00e9e et collective des graffitis et des tags qui fleurissent sur les \u00e9difices publics, le long des murs gris des banlieues industrielles, sur les piles des ponts et des viaducs, \u00e0 l&#8217;int\u00e9rieur des toilettes publiques, ou encore sur les wagons de chemin de fer, quand il ne s&#8217;agit pas de rames enti\u00e8res&#8230;Ce ph\u00e9nom\u00e8ne a \u00e9t\u00e9 \u00e9tudi\u00e9 en France d\u00e8s les ann\u00e9es &#8220;68&#8221;. Chacun se souvient que le mouvement \u00e9tudiant a donn\u00e9 lieu \u00e0 une production spontan\u00e9e qui, en quelques jours, a couvert les murs de Paris et des grandes villes de France de slogans et d&#8217;images messages souvent \u00e0 caract\u00e8re politique. En plus de cet \u00e9v\u00e9nement qui a frapp\u00e9 les esprits, aucune analyse s\u00e9rieuse du phenom\u00e8ne des graffitis ne peut ignorer l&#8217;int\u00e9r\u00eat que nos contemporains, tout au moins dans le Monde occidental, porte \u00e0 l&#8217;art primitif et \u00e0 l&#8217;art brut (cf.art EU). Je fais l&#8217;impasse sur les graffitis du Pal\u00e9olithique qui associent les signes sexuels (fl\u00e8ches, b\u00e2tonnets, points, triangles, etc) \u00e0 la repr\u00e9sentation r\u00e9aliste des animaux. Les graffitis modernes v\u00e9hiculent souvent la m\u00eame th\u00e9matique: principe m\u00e2le + principe femelle = vie, avec les connotations de &#8220;desir&#8221;, &#8220;plaisir&#8221;, &#8220;frustation&#8221;, &#8220;angoisse&#8221;, &#8220;mort&#8221;&#8230; Dans les toiles d&#8217;Eleazar group\u00e9es sous le titre de &#8220;R\u00eaves pour le troiisi\u00e8me Mill\u00e9naire&#8221;, la thematique homme\/femme est centrale. Chaque spectateur interpr\u00e8te selon sa sensibilit\u00e9 le face \u00e0 face entres les ic\u00f4nes m\u00e2les et femelles. Pour moi, il s&#8217;agit de messages signifiant \u00e0 la fois l&#8217;espoir de la communication et son impossibilit\u00e9, tout au moins sa difficult\u00e9&#8230; Le r\u00eave que nous propose Eleazar serait-il, alors, qu&#8217;hommes et femmes mettent fin \u00e0 la guerre entre les sexes et d\u00e9veloppent une relation d&#8217;amour au-del\u00e0 des rapports de force? Quelle que soit sa r\u00e9ponse, il faut bien reconna\u00eetre que le probleme reste d&#8217;actualit\u00e9. Dans l&#8217;exposition du Courant d&#8217;Art, Eleazar a trait\u00e9 d&#8217;autres th\u00e8mes ais\u00e9ment identifiables. Il y a une galerie de rois et des bouffons qui connotent sur le monde parodique le pouvoir politique. Comme d&#8217;autres peintres avant lui (dont Picasso et Bacon pour ne citer que deux monstres sacr\u00e9s de la peinture du XXe si\u00e8cle), Eleazar aime bien joeur avec les cheff-d&#8217;oeuvres qui jalonnent l&#8217;histoire de la peinture: vous aurez donc le plaisir, si ce n&#8217;est d\u00e9j\u00e0 fait, de d\u00e9couvrir une pl\u00e9iade de nudit\u00e9s c\u00e9l\u00e8bres: La Maya nue de Goya, La Naissance de V\u00e9nus de Botticelli, deux versions des Demoiselles d&#8217;Avignon de Picasso, l&#8217;une matinale, l&#8217;autre vesp\u00e9rale, et Adam et Eve d&#8217;apr\u00e8s D\u00fcrer. A noter que l&#8217;un et l&#8217;autre tiennent dans le main une pomme&#8230; Vous pourrez en conclure que, dans la version que nous propose Eleazar, la responsabilit\u00e9 de la faute originelle est partage\u00e9&#8230;Accroch\u00e9s \u00e0 d&#8217;autres cimaises, des portraits c\u00e9l\u00e8bres qui figurent dans toutes les histoires d&#8217;art: le duc de Montefeltro de Piero della Francesca, amput\u00e9 d&#8217;un oeil comme il se doit, un autoportrait de Botticelli, etc. Enfin, si vous vous r\u00e9joissez de partir en vacances, ne manquez pas de scruter attentivement les toiles consacr\u00e9es \u00e0 la grande transhumance estivale de nos contemporains. Tout y est: le r\u00eave d&#8217;une \u00eele d\u00e9serte noy\u00e9 dans les embouteillages routiers et aeriens et submerg\u00e9e par la multitude bigarr\u00e9e des vacanciers de tout poil et de toutes origines&#8230;L&#8217;ouvre d&#8217;Eleazar s&#8217;exprime dans un style tr\u00e8s personnel qui joue \u00e0 la faois sur le st\u00e9r\u00e9otypie et la diversit\u00e9.<\/p>\n<p>Les personnages stylis\u00e9s, r\u00e9duits souvent \u00e0 des sch\u00e9mas assortis d&#8217;atributs significatifs permettant de les identifier , s&#8217;imposent par leur masse ou leur verticalit\u00e9 anguleuse. Les toiles sont souvent satur\u00e9es de personnages, de bribes d&#8217;escriture et de signes dont la symbolique est universelle: le coeur, les fleches, par exemple. Une toile d&#8217;Eleazar fait souvent l&#8217;effect d&#8217;une ouvre collective, conme si de nombreux auteurs anonymes avaient voulu laisser leur empreinte. Un critique espagnol a parl\u00e9 de palimpseste, ces peaux sur lesquels \u00e9crivaient les scribes d&#8217;avant l&#8217;imprimerie, et qu&#8217;ils r\u00e9utilisaient, non sas avoir gratt\u00e9, souvent imparfaitement, les textes pr\u00e9c\u00e9dents. Le style volontairement &#8220;primitif&#8221; associe souvent l&#8217;humour grin\u00e7ant au grotesque, ou au saugrenu. Il y a sans doute dans l&#8217;ouvre d&#8217;Eleazar une symbolique qui renvoie \u00e0 son itineraire personnel. Mais, je me suis doon\u00e9 comme principe, dans cette pr\u00e9sentation, de ne parler que de ce qui me semble &#8220;sauter aux yeux&#8221;, donc de ce qui a pour moi valeur universelle.<\/p>\n<p><strong>UN ARTISTE QUI AIME JOUER AVEC LES CODES URBAINS. St\u00e9phanie Bourquard.<\/strong><br \/>\n(Le Quotidien Jurassien, Julio 2005)<\/p>\n<p>Des paysages urbains sch\u00e9matis\u00e9s, des chefs-ouvre de la peinture revisit\u00e9s, des portraits en partie tagu\u00e9s et de petites sculptures de bronze font partie des oeuvres du cr\u00e9ateur espagnol Eleazar visibles \u00e0 la galerie Courant d&#8217;Art \u00e0 Chevenez jusqu&#8217;au 28 ao\u00fbt.<\/p>\n<p>Eleazar propose un univers essentiellement blanc et noir, qui n&#8217;exclut pas le couleur rouge et ses d\u00e9riv\u00e9s, un univers litt\u00e9ralement sens dessus dessous (les personnages t\u00eate en bas ne manquent pas). L&#8217;artiste implique l&#8217;escriture dans ses cr\u00e9ations: il colle des pages de journaux ou des partitions musicales sur la toile, et peint des lettres, des mots, des phrases, comme des slogans, le titre du tableau souvent. Il aime les messages, les symboles, qui contribuent grandement \u00e0 individualiser ses personnages, por certains figur\u00e9s en quelques traits seulement et rappelant des graffitis enfantins: leurs attributs les plus fr\u00e9quents sont de petits coeurs reli\u00e9s \u00e0 leur t\u00eate par un trait noir et des parties sexu\u00e9es, seins et sexes, sch\u00e9matis\u00e9s.<\/p>\n<p>Des hommes dans la ville<\/p>\n<p>La ville est l&#8217;un des themes favoris d&#8217;Eleazar. L&#8217;artiste aime jouer avec les codes urbains contemporains: nombreuses sont les toiles qui pr\u00e9sentent des personnages \u00e0 la silhouette tagu\u00e9e. Le travail au spray \u00e9voque le mur et rend la composition \u00e9tonnamment frontale. Quelques tableaux, intitul\u00e9s ironiquement Landscape, \u00e9voquen moins un paysage qu&#8217;un espace tr\u00e8s charg\u00e9, rempli d&#8217;hommes, de voitures, d&#8217;immeubles et de chiens. Les hommes deviennent dans ce contexte parfaitement minuscules et tout \u00e0 fait anonymes. Sont-ils gais? Sont-ils effray\u00e9s? On h\u00e9site un instant sur la mani\u00e8re d&#8217;interpr\u00e9ter leurs bras lev\u00e9s, et l&#8217;exclamation sibylline: &#8220;AAAHH&#8221;, inscrite parfois \u00e0 leur c\u00f4t\u00e9, n&#8217;est pas de nature \u00e0 \u00e9clairer le spectateur. Eleazar critique la soci\u00e9t\u00e9 de consommation dans cette s\u00e9rie d&#8217;oeuvres, qui traitent de l&#8217;espace urbain: Nos vamos a una playa desierta, litt\u00e9ralement &#8220;nous, nous allons sur une plage d\u00e9serte&#8221;, repr\u00e9sente une multitude de petits hommes, coinc\u00e9s entre des voitures et quelques avions, qui visiblement n&#8217;ont pas encore trouv\u00e9 la plage&#8230;<\/p>\n<p>Des Clins d&#8217;oeil aux g\u00e9nies pass\u00e9s<\/p>\n<p>Le travail d&#8217;Eleazar rend hommage aux grandes figures espagnoles, que cela soit \u00e0 travers les portraits qu&#8217;il consacre \u00e0 Don Quichotte ou Sancho Pan\u00e7a, ou \u00e0 travers ses reprises des chefs-oeuvre de Goya, V\u00e9lasquez et Picasso. Il compose m\u00eame deux tableaux en s&#8217;inspirant des Demoiselles d&#8217;Avignon, le premier les repr\u00e9sentant le matin, le second apr\u00e8s le travail. Si le positionnement des demoiselles \u00e9voque inmediatement l&#8217;oeuvre du ma\u00eetre, le spectateur est interpell\u00e9 par leur regard et \u00e9tonn\u00e9 par leur fantaisie. Le diptyque repr\u00e9sentant Adam et Eve reprend quant \u00e0 lui le travail de D\u00fcrer, explicitement \u00e9voqu\u00e9 par les termes El Prado, Durero. Eleazar ne laisse pas en reste les grands ma\u00eetres italiens, Botticelli ou Piero della Francesca, par exemple, dont il se r\u00e9approprie les portraits. Si ces oeuvres offrent une version simplifi\u00e9e des originaux, elles n&#8217;en contiennent pas moins l&#8217;essentiel, une coiffe ou un regard suffisant en effet \u00e0 nous rappeler leur mod\u00e8le.<\/p>\n<p><strong>L&#8217;EFFERVESCENCE CATALANE. Laurence Chauvy.<\/strong><br \/>\n(Le Temps, Agosto 2005)<\/p>\n<p>Les compositions d&#8217;Eleazar se r\u00e9v\u00e8lent davantage construites, souvent inspir\u00e9es de pages de l&#8217;histoire de l&#8217;art. Leurs personnages sont emprunt\u00e9s aux grands ma\u00eetres du pass\u00e9, de Botticelli \u00e0 Picasso, en passant par Raphael et V\u00e9lasquez. Leurs peintures et collages avec leurs inscriptions en mayuscules et leurs personnages bien camp\u00e9s, expriment la force de l&#8217;humour, dans la ligne d&#8217;Eduardo Arroyo et de Manuel Valdes.<\/p>\n<p><strong>ELEAZAR REFLECTEIX AMB HUMOR LA CRITICA DE LES RUTINES DEL DIA A DIA . Miquel Vigo.<\/strong><br \/>\n(Diari d&#8217;Andorra, Abril 2005)<\/p>\n<p>Eleazar centra la ironia (que arriba al sarcasme en algun cas) en les rutines del dia a dia, en les activitas que es repeteixen de manera gaireb\u00e9 mec\u00e0nica, per\u00f2 tamb\u00e9 hi ha espai en la seva obra per a d&#8217;altres aspectes manllevats de l&#8217;entorn m\u00e9s proper, com ara la familia, els amics o les estones en qu\u00e8 les pasions s&#8217;obren pas enmig de l&#8217;aparent calma dom\u00e8stica.<\/p>\n<p>Tenir com a mat\u00e9ria primera tot all\u00f2 que veus cada dia semblaria un recurs f\u00e0cil, per\u00f2 Eleazar assegura que no \u00e9s aixi: &#8220;Pr\u00e0cticament em passo m\u00e9s temps pensant com ha de ser el quadre que pintant&#8221; diu.<\/p>\n<p>L&#8217;esquematisme que defineix el seu estil t\u00e9 l&#8217;inconvenient que &#8220;limita les possibilitats&#8221; en l&#8217;aspecte compositiu, per la qual cosa en la seva obra hi ha, segons reconeix, una certa tend\u00e8ncia al &#8220;barroquisme&#8221;, si m\u00e9s no en el sentit d&#8217;aprofitar al maxim l&#8217;espai del llen\u00e7. I tamb\u00e9 en la repetici\u00f3 &#8220;gaireb\u00e9 obsessiva&#8221; de llegendes i textos, que tenem una funci\u00f3 &#8220;informativa&#8221; pero que tamb\u00e9 s\u00f3n un recurs pl\u00e0stic que aprofita &#8220;les grafies com a elemnts de comp\u00f2sici\u00f3&#8221;.<\/p>\n<p><strong>ELEAZAR CAPTA EL POLS DE L&#8217;AGITACIO URBANA EN UNES &#8220;PINTURES HIP-HOP&#8221;. Albert Grau.<\/strong><br \/>\n(El Peri\u00f2dic d&#8217;Andorra, Abril 2005)<\/p>\n<p>La ciutat com a espai de conflicte constant i font d&#8217;una superabundancia d&#8217;informaci\u00f3 \u00e9s una de les principals inspiracions del pintor Eleazar, que compon les peces de pintura plana afegint-hi formes, colors y dades de tot tipus, des de siluetes lineals a tra\u00e7os d&#8217;aerosol, passant per retalls de paper diari. &#8220;M&#8217;interesa el bigarrament d&#8217;informaci\u00f3 i imatges. Avui en dia vivim rodejats de tanta informaci\u00f3 que al final estem desinformats&#8221; explica l&#8217;autor.<\/p>\n<p>&#8220;Algun cop han definit les meves obres com a &#8220;figuracions salvatges&#8221;. Jo pinto del que em rodeja, de les meves viv\u00e8ncies quotidianes i del que veig a la ciutat&#8221;, revela l&#8217;autor, i record que aquesta mirada s&#8217;estem des de la col.lectivitat, com a Todos Contentos, que &#8220;\u00e9s com quan es produeix una victoria electoral i despr\u00e9s sembla que tothom estigui content, fins a la queixa del ciutad\u00e0 anonim, cansat de la rutina quotidiana, com a Estoy hasta los cojones.<\/p>\n<p>Eleazar inaugura a la galeria Carmen Torrallardona l&#8217;exposici\u00f3 Pensando en mis cosas. El titol est\u00e0 extret d&#8217;un dels quadres que es podem veure fins al 18 del mes que ve.<\/p>\n<p>Les paraules exerceixen un papel decisiu en la creaci\u00e7o d-Eleazar: Si no tinc una frase, el quedre no arranca. Neccesito el text&#8221;. Un cop trobada la frase, Eleazar elabora la pintura incorporant a la superficie pict\u00f3rica els components d&#8217;aquella oraci\u00f3 inicial, que hi apareixen disseminats.<\/p>\n<p>Les paraules incloses a les pintures al.ludeixen sovint a diverses intencions cr\u00edtiques de l&#8217;autor: &#8221; S\u00f3n textos sat\u00edrics i ir\u00f2nics, divertits&#8221;, asseyala el pintor, per\u00f2 a continuaci\u00f3 assegura que &#8220;no tenen mala llet&#8221;: &#8220;Per b\u00e8stia que sigui el personatge, el tracto dol\u00e7ament, amb tendressa&#8221;.<\/p>\n<p><strong>COURTING ROYAL DISASTER.<\/strong><br \/>\n(BCN-Inside, Abril 2005)<\/p>\n<p>A maverix Spanish artist, known as Eleazar,claims to have received an SMS from the painter Francisco Goya (1746-1828) telling him to keep his phone switched on as he was about to receive an important call. The next day the King of Spain rang and hired him as portrait artist to the royal court, the results of which can be seen at Barcelon&#8217;as Galeria Contrast going under the seditious title Tontos, Bufones, Reyes y Princesas (Idiots, Buffoons, Kings and Queen). Highly recommended, but don&#8217;t believe everything he tells you.<\/p>\n<p><strong>EL PINTOR ANDAL\u00daS ELEAZAR EXPOSA A ANDORRA UNA OBRA BASADA EN LA &#8220;FIGURACI\u00d3 SALVATGE&#8221;. Lluis Vilar\u00f3.<\/strong><br \/>\n(BonDia, Abril 2005)<\/p>\n<p>L&#8217;artista arriba, com cada mat\u00ed, al seu estudi de Barcelona. S&#8217;asseu a la seva butaca i es disposa a mirar fixament el quadre en blanc que t\u00e9 al davant. De sobte s&#8217;aixeca, agafa el pinzell i se&#8217;n va directament fins a un tros molt determinat de la tela per dibuixar el que se li acaba de passar pel cap. Despr\u00e9s tornar\u00e0 a seure, tornar\u00e0 a tenir un rampel artistic i tornar\u00e0 a dibuixar una altra part de l&#8217;obra que est\u00e0 creant.<\/p>\n<p>Aix\u00ed \u00e9s el dia a dia i el proc\u00e9s de creaci\u00f3 del pintor andal\u00fas Eleazar. Es tracta de l&#8217;artista que aqueste vespre inaugurar\u00e0 a la galeria Carmen Torrallardona d&#8217;Andorra la Vella una exposici\u00f3 basada en pintures modernes, impactants, nervioses i explosives. Els seus quadres han arribat a ser catalogats per alguns com a mostra &#8220;d&#8217;art brut&#8221;. Ell, per\u00f2 prefereix incloure el seu tra\u00e7 en el cap\u00edtol de la figuraci\u00f3 salvatge&#8221;. L&#8217;art brut \u00e9s inconscient, inconex, desordenat. Jo m&#8217;organitzo i penso molt les coses abans d&#8217;anar fins a la tela&#8221; explica, per\u00f2, admet que a simple vista la seva obra pot classificarse en un c\u00e0non molt alternatiu. Els seus quadres, per exemple, es barregen amb paraules i frases que acompanyen els dibuixos: &#8220;considero que el quadre no t\u00e9 contingut si no hi ha lletra, si no hi ha una frase&#8221;. Paraula i pintura, doncs, es fonen en una obra abstracta i juvenil que intenta retratar de forma cr\u00edtica &#8220;la vida vulgar que acostumen a fer la majoria de la gent&#8221;. El pintor explica que intenta expressar-se sempre &#8220;amb ironia, humor, afecte i sense fer mal a ning\u00fa&#8221;. Els seus quadres, en definitiva, aborden gairebe sempre temes relacionats amb la dimensi\u00f3 de &#8220;l&#8217;home, la dona, les relacions humanes o sentiments com l&#8217;amor o l&#8217;odi&#8221;.<\/p>\n<p><strong>EXPOSICION DE ELEAZAR . Xavier Blasco.<\/strong><br \/>\n(Revista Curator, Abril 2005)<\/p>\n<p>El quadre de tots junts \u00e9s l&#8217;expressi\u00f3 que va fer servir Carles IV referint-se al quadre que Goya va pintar per la seva cort. Recreant la figura del pintor de la cort, Eleazar, de manera fict\u00edcia, t\u00e9 l&#8217;encarrec de pintar la Familia Reial. En aquest retrat coral hi destaquent, tal i com s&#8217;indica en el t\u00edtol de la exposici\u00f3, els bufons, les princeses pendents de casori i els tontos-aquets \u00faltims, segons el propi autor, &#8220;que abunden arreu per\u00f2ning\u00fa no ha retratat fins el moment&#8221;-. En el treball d&#8217;Eleazar les pulsions on\u00edriques les posa al servei d&#8217;un projecte artistic que el vincula i alhora l&#8217;allunya de l&#8217;art brut. L&#8217;humor, inconscient i els &#8220;palimpsests&#8221; (&#8220;text escrit damunt d&#8217;un altre despr\u00e9s d&#8217;esborrar-lo&#8221; Diccionari de la llengua catalana. Ed. Enciclopedia Catalana) materialitzats en linies de diari sota l&#8217;oli, o residus d&#8217;automatisme, s\u00f3n elements que es barrejen en la seva obra per tal de crear un gran basar visual.<\/p>\n<p><strong>PAS DE HASARD DANS LES VISIONS MILL\u00c9NARISTES DE L\u2019ARTISTE CATALAN ELEAZAR. Yves-Andr\u00e9 Donze.<\/strong><br \/>\n(Le Quotidien Jurassien. 30-8-2003)<\/p>\n<p>Quant, \u00e0 la suite du drame du 11 septembre 2001, le grand compositeur de musique classique contemporaine Stockhausen avait d\u00e9clar\u00e9 en substance que cet attentat \u00e9tait du grant art au niveau de l\u2019horreur, il pensait \u00e0 toute la violence que l\u2019homme fait \u00e0 l\u2019homme, trafic l\u00e9tal du fric et morbidit\u00e9 religieuse confondus. Ren\u00e9 Char aurait rech\u00e9ri \u201cNous n\u2019avons qu\u2019une ressource avec la mort, faire de l\u2019art avant elle\u201d. Juste avant ou juste apr\u00e8s, dans un soubresaut de vitalit\u00e9, c\u2019est justement ce que fait l\u2019artiste catalan Eleazar dont on peut voir l\u2019exposition \u00e0 la Galerie Courant d\u2019art de Chevenez. La serie de tableaux Sue\u00f1os del Tercer Milenio a \u00e9t\u00e9 cr\u00e9\u00e9e en novembre-d\u00e9sembre de l\u2019anne fatidique 2001.<\/p>\n<p>Peindre le \u201c11 septembre\u201d<\/p>\n<p>L\u2019un des tableaux presque cach\u00e9, comme pour ne pas privil\u00e9gier l\u2019esprit de la serie, illustre le 11 septembre: deux personnages tout noirs se font face, gesticulent, communiquent; un autre en jaune et rouge, plus en avant du tableau, b\u00e9e de face; un troisi\u00e8me au fond \u00e0 gauche, rouge feu, n\u2019a rien \u00e0 envier \u00e0 une \u00e9tude de Picasso pour un personnage de Guernica; en arri\u00e8replan, un autre lance un cri m\u00e9canique; au fond \u00e0 droite c\u2019est l\u2019etonnement, au centre en bas, une ombre veille; l\u2019horreur s\u2019organise \u00e0 mesure que la toile s\u2019emplit de formes humaines; partout des coeurs s\u2019accrochent comme des graffitis; leur fl\u00e8che ne vient pas d\u2019un Cupidon jouflu mais font partie d\u2019un vocabulaire signal\u00e9tique, comme les coeurs d\u2019ailleurs; en p\u00e9riph\u00e9rie flashent, tels des enseignes, les mots \u201camour\u201d, \u201dsonges\u201d et \u201ctroisi\u00e8me mill\u00e9naire\u201d en espagnol et en anglais. Ici, l\u2019ordre visuel s\u2019inverse, les personnages deviennent gratte-ciel, tous imbriqu\u00e9s dans le m\u00e8me drame urbain.<br \/>\nCes visions prot\u00e9iformes se cristallisent en paysages de m\u00e9gapoles compos\u00e9es d\u2019une multitude de t\u00eates, de petites voitures, de petites coeurs. On pense imm\u00e9diatament \u00e0 La cristallisation du r\u00eave de Jean Dubuffet, le pere de l\u2019art brut, ainsi qu\u2019\u00e0 ses personnages en puzzle. Avec la centaine de toiles peintes \u00e0 l\u2019huile sur papier maroufl\u00e9 ou sur papier chinois visibles \u00e0 Chevenez, Eleazar ne peut se d\u00e9faire de sa filiation \u00e0 l\u2019art brut. Et surtout \u00e0 Jean Dubuffet et ses Arch\u00e9types, sortes des figures humaines primitives tels des p\u00e9troglyphes, et visiblement sexu\u00e9es. D\u00e8s l\u2019entr\u00e9e \u00e0 l\u2019exposition, on se trouve en pr\u00e9sence du couple de base: un homme, une femme. En retrait, planqu\u00e9es dans les hauteurs, les deux figures en position de louve romaine rapellent leur animalit\u00e9 primordiale.<br \/>\nL\u2019artiste les dispose en attitudes fig\u00e9es, hi\u00e9ratiques, c\u00e9l\u00e9brant quelque rituel initiatique lointain. Traduiraientelles l\u2019angoisse que le peintre pr\u00e9sente aussit\u00f4t des tentatives d\u2019apaisement, surtout au niveau des couleurs, dans les portraits \u00e0 proprement parler. Mais c\u2019est pour mieux se distancer de l\u2019emotion. Les figurines que l\u2019artiste peut \u00e9riger en scultures sans retouches autres que mat\u00e9rielles ont la bouche ouverte fix\u00e9e dans un grand rire de gargouilles rabelaisiennes (plusiers toiles s\u2019institulent Hi Hi-Ha Ha) ou dans une communication muette tels des masques.<\/p>\n<p>Radiographier la solitude<\/p>\n<p>Eleazar ne construit rien au hasard. Ses pulsions oniriques, il les met au service d\u2019un projet artistique marquant de ce fait la rupture avec l\u2019art brut. De Dubuffet, il garde ses personnages renvoy\u00e9s chacun \u00e0 leur qu\u00eate. De W\u00f6lfli, il emprunte ses rictus et ses morsures dent\u00e9es. D\u2019Aloise (Corbat), il conserve une mani\u00e8re d\u2019\u00e9ventrer ses corps. Le vacarme urbain devient guerre intestine. Le corps communicant passe \u00e0 la broyeuse. Il subit tous les stigmates du conflit psychologique. Le peintre radiographie les traumatismes accablant l\u2019inconscient, comme pour en mesurer scientifiquement l\u2019intensit\u00e9, la gravit\u00e9, les alt\u00e9rations, il range toutes les aberrations humaines sous un seul mot g\u00e9n\u00e9rique calligraphi\u00e9: \u201csolitude\u201d. Alors, le monde ext\u00e9rieur prend place tout entiers \u00e0 l\u2019interieur du cors \u00e9corch\u00e9. Graphiquement, Eleazar joue le film du quotidien des hommes et des femmes qui s\u2019automutilent inconsciemment ou non, et laisse filtrer en palimpsestes tout ce qui renvoie \u00e0 d\u2019autres r\u00e9alit\u00e9s. Ici des lignes de journal imprim\u00e9es apparaissent sous l\u2019huile d\u00e9goulinante, l\u00e0 des souvenirs de mat\u00e9riaux arch\u00e9ologiques \u00e0 la Tapies, en-de\u00e7\u00e0, des r\u00e9sidus automatistes \u00e0 la Riopelle et foisonnement des signes qui restituent une certaine joie de cr\u00e9er librement et de rire de tout. Surtout de la mort.<br \/>\nEleazar peint \u00e0 l\u2019envi des visions mill\u00e1naristes d\u2019une humanit\u00e9 en propie \u00e0 sa prope ali\u00e9nation. Un big bazard visuel qui jette l\u2019enffroi sur la fossilisation des \u00eatres au sein m\u00eame de leur tumulte. La bonne humeur que r\u00e8gne sur ce constat rappelle qu\u2019il reste aun moins l\u2019ivresse et la foile \u00e0 opposer \u00e0 l\u2019arrogance ambiante et morbide. A moins qu\u2019il n\u2019y ait comme dans le sil\u00e8nes de Rabelais un onguent pr\u00e9cieux dans la boite \u00e0 peinture d\u2019Eleazar. Il pourrait bien s\u2019appeler le fou-rire. Un retour \u00e0 l\u2019art brut?<\/p>\n<p><strong>ELEAZAR. Marti Bosch Farrer\u00f3<\/strong><\/p>\n<p>\u00bfLa pintura de Eleazar es actual? Sus obras recientes, parecidas a las surgidas del amable mundo del dise\u00f1o y la estandarizaci\u00f3n de ciertos motivos preart\u00edsticos (graffitti, comic, etc.), as\u00ed lo dan a entender. As\u00ed pues tenemos motivos para creer en su actualidad. Ahora bien: su pintura va mucho mas all\u00e1, y sobre todo viene de mucho m\u00e1s all\u00e1.<br \/>\nSi existiera la costumbre de mostrar al mismo tiempo que las obras actuales, varios ejemplos del recorrido del artista, podr\u00edamos observar que la composici\u00f3n, el espacio, el background de las telas no est\u00e1n lejos de sus antiguas abstracciones all-over.<br \/>\nVer en la pintura de Eleazar influencias expresionistas es correcto. El mismo admite esas influencias, especialmente presentes en su obra sobre papel. Ver, como hacen algunos, a Basquiat en la pintura de Eleazar es incorrecto. Basquiat y Eleazar utilizan elementos iconogr\u00e1ficos del grafismo moderno, pero el parecido termina ah\u00ed.<br \/>\nEncontraremos tambi\u00e9n influencias del arte \u00e9tnico, surgidas despu\u00e9s de varios viajes a \u00c1frica, que empezaron a manifestarse en tallas de madera realizadas a partir de 1998.<br \/>\nHasta ahora hemos hablado del estilo, vamos ahora a hablar del concepto. Ver ingenuidad en esta pintura es err\u00f3neo; ver rabia, afecto, odio, ternura hacia los personajes representados es mucho mas correcto. Probablemente ah\u00ed est\u00e1 una de las claves de ese trazo grueso y deslavazado, gestual en suma. Y ya para terminar, el hecho que me parece determinante en su actual pintura figurativa es su elevado contenido autobiogr\u00e1fico. Si nos esforzamos en leer \u2013nunca mejor dicho- sus obras veremos ah\u00ed sus obsesiones, sus amores, sus temores, sus querencias, sus fobias.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ELEAZAR Y SU PO\u00c9TICA DE LA TRADICION Reflexiones sobre su arte pict\u00f3rico con motivo de la publicaci\u00f3n de su primera novela. 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